L’ajuntament i La Penya

Difícil ho té l’ajuntament de Badalona per prendre una decisió respecte als dos solars on La Penya vol construir per tal de treure diners: un col·legi a Can Mora i un supermercat al Mas Ram.

Difícil perquè té en contra als veïns i a molts ciutadans de Badalona (especialment en el cas del col·legi que s’hauria de fer a Can Mora) i difícil perquè en Jordi Villacampa posa en dubte la continuïtat de La Penya si aquests dos projectes no tiren endavant.

Donat que l’ajuntament hauria de requalificar els dos terrenys, tota la responsabilitat està a la seva banda. Una decisió difícil, molt difícil, La Penya és (o potser era…) l’equip de Badalona, però els dos projectes estan fets a mida de La Penya i d’esquenes a la ciutat.

Ja veurem com acaba tot, però faci el que faci, segur que l’ajuntament s’equivoca…

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5 thoughts on “L’ajuntament i La Penya

  1. Bueno, pero -incluso con la mejor de las voluntades que uno es capaz de “aglomerar”- la pregunta es inevitable: ¿Si ahora se recalifica,para favorecer una continuidad, al terminarse el dinero consecuencia de dichas operaciones; qué pasará…?

    Hay que tener muy presente el motivo, para el que se precisa dicho dinero…Y hay que tener -también- muy presente las necesidades sociales que podrían ver la luz, de no realizarse dichas recalificaciónes…

    ¿Que la Penya -en Badalona- es una “necesidad” social.? Para muchas personas; puede ser que sí. Ocurre, no obstante, que llegada la hora de “pagarse” dicha elección. Las cosa se complica…Y dicha “complicación” precisa y precisará de un límite.Que habrá de determinarse.

    Saludos y…¡ Bon any 2010

  2. Reprodueixo el següent article publicat al Diari ” El País ”

    El ‘botiguer’ gana la batalla al híper
    La Generalitat se reserva la potestad de autorizar comercios de entre 1.300 y 2.500 metros cuadrados – Las urbanizaciones se quedan sin grandes superficies
    LLUÍS PELLICER – Barcelona – 23/12/2009

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    No fue necesaria la prórroga. Casi en el tiempo de descuento, ayer el Gobierno catalán aprobó el decreto ley de equipamientos comerciales, a tiempo para cumplir con los plazos requeridos por la Unión Europea para adaptarse a su directiva de servicios. Y el botiguer volvió a ganar el partido, aunque con reparos al texto que salió del Consell Executiu.

    El Gobierno alega razones urbanísticas para restringir las grandes superficies
    Sólo las poblaciones de más de 5.000 habitantes, y no las urbanizaciones, podrán tener medianas y grandes superficies comerciales. Y además los ayuntamientos ya no podrán decidir sobre los establecimientos de más de 1.300 metros cuadrados.

    Con el decreto, la Generalitat evitó un vacío legal para cuando entre en vigor la directiva europea de servicios. A pesar de que la filosofía de la directiva Bolkenstein es de signo liberal respecto a las nuevas superficies, el Ejecutivo catalán se aferra a las excepciones “medioambientales y urbanísticas” de la directiva para restringir la apertura de grandes superficies fuera de las tramas urbanas consolidadas, es decir, la ciudad ya construida.

    La tardanza se ha debido sobre todo a las discrepancias internas del Gobierno, en especial entre ERC y el PSC, explican fuentes cercanas a las negociaciones en el consejo técnico. Este órgano estaba integrado por el departamentos de Innovación, en manos de los republicanos, y los de Política Territorial y Economía, dirigidos por el PSC. Las consejerías quitan hierro a las diferencias.

    La última disputa tuvo que ver con el coto que impone el decreto al poder municipal. La Generalitat, y no los ayuntamientos, tendrá ahora la potestad de dar las licencias comerciales a los establecimientos de más de 1.300 metros cuadrados, cuando hasta ahora el Ejecutivo decidía sólo sobre los de más de 2.500 metros.

    La decisión da satisfacción a lo que reclamaban los pequeños y medianos comercios, que creen que los municipios pueden sucumbir a la tentación de abrir la puerta a más ingresos a costa del pequeño comercio de la localidad o ceder a las presiones de los grandes operadores. Pero a la vez, según fuentes cercanas al Gobierno, chocaba con las demandas de los ayuntamientos -sobre todo los grandes, gobernados por el PSC-, que pedían margen para poder decidir sobre el comercio que demandaba su municipio.

    Detrás de este pulso que ha ganado ERC estaba también la disputa por el voto del botiguer que los republicanos mantienen con CiU, el partido que tradicionalmente ha aprovechado ese granero.La lucha por portar la bandera del comercio quedó clara ya en 2005, cuando el consejero Josep Huguet salió en defensa de los tenderos tras un estudio encargado por Economía que relacionaba la diferencia de inflación que tenía Cataluña respecto a otras comunidades con la atomizada estructura comercial de la comunidad.

    Ayer, CiU fue directamente a atacar a ERC y no al Gobierno tripartito. La federación nacionalista acusó a los republicaciones de haber “arrojado la toalla” y “someterse” al PSC “cargándose la ley de comercio” y promoviendo unas medidas que causarán “perjuicios irreparables al comercio”.

    La Confederación de Comercio de Cataluña (CCC), que agrupa a pequeños y medianos tenderos, se lamentó de que el decreto abra la puerta a que las superficies de más de 1.300 metros cuadrados puedan implantarse en municipios de más de 5.000 habitantes. Hasta ahora sólo podían hacerlo en localidades de más de 10.000. Fuentes de la Generalitat recordaron que la autorización de estas superficies la dará el Ejecutivo catalán.

    Las grandes superficies, agrupadas en Anged, opinan lo contrario. “El texto aprobado no supone la trasposición de la directiva de servicios de la Unión Europea”, sostuvieron con rotundidad. A su juicio, el decreto es restrictivo para las grandes superficies, que llevan 12 años sin abrir un establecimiento en Cataluña.

    ————————–

    Per tant la decisió si finalment es pren estarà en mans de la Generalitat.

    Salutacions a tots !

  3. Lo último: Lo manifestado por el Sr. Villacampa -President de la Penya- en el sentido de dejar dicha presidencia, si los resultados con el Ayuntamiento no son los que espera…

    Mi comentario es que es comprensible…Nó deseable, pero hay que “querer” entenderlo: El Sr. Villacampa -quizás- no sería el mejor gestor, para una situación que soprepase la emergencia, para caer en otra, poco menos que desesperada. Hay que entederlo…

    Con todo mi opinión: La venta de un puntual patrimonio, no solucionará -de ninguna forma- el largo plazo. Si el Juventud de Badalona, no consigue una masa social suficiente y fiel; no habrá nada que hacer, para mantenerlo en la élite. A al fin, hacen falta “idéas nuevas” que ilusionen. Otra cosa es poner unos parches que rendirán momentáneamente, pero poco más…

    Saludos.

  4. PUBLICAT EN EL PERIÓDICO DE CATALUNYA DINTRE L’APARTAT DE CARTES DELS LECTORS

    RÉPLICA MUNICIPAL A VILLACAMPA
    Joventut y legalidad
    Jaume Tomàs Vidal
    Director de Urbanismo del Ayuntamiento de Badalona
    En relación con la entrevista con el presidente del Joventut, Jordi Villacampa, publicada por EL PERIÓDICO el lunes, quiero puntualizar algunas afirmaciones del señor Villacampa. El Ayuntamiento de Badalona siempre ha dado todo el apoyo posible al Joventut a lo largo de sus 80 años de historia. Ahora, ante un problema causado por una diferencia entre ingresos y gastos de unos tres millones de euros y una deuda que el propio presidente cifra en más de 11 millones, el club nos plantea, como solución urgente, la aprobación de dos operaciones urbanísticas que necesitan una recalificación del plan vigente.
    En ambos casos, el ayuntamiento cumplirá estrictamente los pasos legales preceptivos. Villacampa quisiera que las cosas se hicieran más deprisa, pero, además de la complejidad técnica de las operaciones, en el ayuntamiento el ritmo lo marca el cumplimiento de la ley y el interés público. En Can Mora, en la montaña de Canyet, el Joventut prevé construir un equipamiento educativo diferenciado en suelo no urbanizable, obra que no se puede aprobar hasta que se hagan las modificaciones del plan necesarias para la zona. El ayuntamiento está redactando un plan director según el cual la instalación que se quiere hacer no puede contradecir el objetivo de preservar la montaña y el interés público.
    En Mas Ram, una urbanización privada de 249 casas, en el límite con Tiana, lo que propone el señor Villacampa es la construcción de un supermercado en un terreno calificado como equipamiento (no como comercial) dentro de la urbanización. Por tanto, también aquí es obligatorio un cambio del plan. Los propietarios de Mas Ram rechazaron el proyecto, en asamblea, por 198 votos en contra y solo dos a favor.

    http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=676269&idseccio_PK=1006#participacionYherramientas

  5. El senyor Villacampa no només exigeix que es requalifiquin els nostres terrenys per pagar els seus deutes, si no que a més demana que es faci inmediatament.
    Doncs sí, penso que hauria de dimitir.

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